El Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular las reformas a la Ley de Hidrocarburos, que buscan echar atrás, en los hechos, la reforma energética de 2013.
Los legisladores de Morena y el Partido del Trabajo entre aplausos y gritos de ¡Viva México! celebraron la aprobación del nuevo paquete de reformas.
Entre las reformas se castiga el huachicoleo al retirar la autorización de vena de combustible a las gasolinerias que compren combustible contrabandeando, y revocar permisos a quienes vendan litros incompletos de gasolina.
La Secretaría de Energía y a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) puede intervenir u ocupar instalaciones de los centros donde se almacena o se vendan los combustibles.
Puede suspender los permisos expedido cuando puedan ser un peligro inminente para la seguridad nacional, la seguridad energética o para la economía nacional.
Se plantea que los dueños de los permisos tienen la obligación de demostrar que cuentan con la capacidad de almacenamiento mínimo de cinco días.
