abril 19, 2026
NoticiaSOM

El  turismo espacial podría dañar la capa de ozono, advierten los científicos

Una investigación reciente estimó que podría aumentar 2 grados la temperatura de la estratósfera si no se implementan controles a esta industria en crecimiento

Un aumento de 10 veces en los lanzamientos alimentados con hidrocarburos, dañaría la capa de ozono y cambiaría los patrones de circulación atmosférica

Actualmente, se emiten anualmente unas 1.000 toneladas de hollín de cohetes. Los investigadores advierten que no se conocen bien las cantidades exactas de hollín emitidas por los diferentes motores alimentados con hidrocarburos que se utilizan en todo el mundo. Los investigadores encontraron que este nivel de actividad aumentaría las temperaturas anuales en la estratósfera entre 0,5 y 2 ° C, lo que cambiaría los patrones de circulación global al disminuir las corrientes en chorro subtropicales hasta en un 3,5 % y debilitar la circulación de vuelco estratosférica.

“El ozono estratosférico está fuertemente influenciado por la temperatura y la circulación atmosférica”, señaló el coautor Robert Portmann, físico investigador del Laboratorio de Ciencias Químicas, por lo que no sorprendió al equipo de investigación que el modelo encontrara cambios en las temperaturas estratosféricas y que los vientos también causaran modificaciones en la abundancia de ozono.

Los científicos encontraron que las reducciones de ozono ocurrieron hacia el polo de 30 grados norte, o aproximadamente la latitud de Houston, en casi todos los meses del año. La reducción máxima del 4% se produjo en el Polo Norte en junio.

“Este patrón espacial de pérdida de ozono coincide directamente con la distribución modelada de carbono negro y el calentamiento asociado con él – continuó Maloney-. La conclusión es que los aumentos proyectados en los lanzamientos de cohetes podrían exponer a las personas en el hemisferio norte a una mayor radiación ultravioleta dañina”.

La industria espacial es uno de los sectores de más rápido crecimiento en el mundo. Se prevé que los ingresos globales generados por esta industria crezcan de 350 millones de dólares en 2019 a más de 1 billón de dólares para 2040. Para satisfacer la creciente demanda, se están estableciendo nuevos puertos espaciales y empresas de vehículos de lanzamiento en países históricamente activos aeronáuticamente, como Estados Unidos y Rusia, y también en naciones con sectores espaciales emergentes, como China e India.

En un estudio reciente publicado en el Journal of Geophysical Research Atmospheres, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) sugirió que un aumento de 10 veces en los lanzamientos alimentados con hidrocarburos (lo que es plausible en las próximas dos décadas según el actual crecimiento del tráfico espacial), dañaría la capa de ozono y cambiaría los patrones de circulación atmosférica.

Las tasas de lanzamiento se han más que triplicado en las últimas décadas, según afirmaron los especialistas en su estudio, y se prevé un crecimiento acelerado en las próximas décadas.

Los cohetes son la única fuente directa de contaminación por aerosoles producidos por humanos sobre la tropósfera, la región más baja de la atmósfera, que se extiende a una altura de aproximadamente a 10 kilómetros sobre la superficie de la Tierra.

El equipo de investigación utilizó un modelo climático para simular el impacto de aproximadamente 10.000 toneladas métricas de contaminación por hollín inyectadas en la estratósfera sobre el hemisferio norte cada año durante 50 años.

Esta nueva investigación se basa en un estudio anterior dirigido por el coautor Martin Ross, científico de The Aerospace Corporation. Si bien en nuevo documento describe la influencia que tiene el hollín en el escape de los cohetes sobre el clima y la composición de la estratosfera, los científicos dijeron que representa un paso inicial para comprender el espectro de impactos en la estratosfera por el aumento de los vuelos espaciales.

Los cohetes, a diferencia de otras fuentes de contaminación, emiten productos químicos sólidos y gaseosos directamente a la atmósfera superior .

“Necesitamos aprender más sobre el impacto potencial de los motores que queman hidrocarburos en la estratósfera y en el clima en la superficie de la Tierra -explicó el autor principal Christopher Maloney, científico investigador del Instituto Cooperativo para la Investigación en Ciencias Ambientales (CIRES) que trabaja en el Laboratorio de Ciencias Químicas de la NOAA-. Con más investigación, deberíamos poder comprender mejor los impactos relativos de los diferentes tipos de cohetes en el clima y el ozono”.

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