abril 19, 2026
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Se celebró la cumbre de los “Tres Amigos” Biden, López Obrador y Trudeau en el Palacio Nacional de México

La cumbre de los líderes de América del Norte, popularmente conocida como la cumbre de los “Tres Amigos”, buscó reforzar la cooperación entre Estados Unidos, México y Canadá ante un mundo generoso en desafíos, pero el presidente norteamericano, Joe Biden, llegó a la reunión en el Palacio Nacional de México con una prioridad saliente en su agenda: fortalecer el manejo de la migración, y blindar la frontera de Estados Unidos para evitar que se convierta en un problema político mayor en la pelea por la Casa Blanca que se dirimirá en 2024.

Los tres temas salientes de la cumbre de los líderes fueron la integración económica, el cambio climático y la migración hacia la frontera en el sur de Estados Unidos, un flagelo para la administración de Biden, y un talón de Aquiles para los demócratas ante la puja por la Casa Blanca el año próximo. La mayoría de los extranjeros que quieren ingresar a pie a Estados Unidos provienen de Venezuela, Haití, y los países del llamado “Triángulo Norte” de América Central, Nicaragua, Honduras y El Salvador. Cientos de miles han recorrido un largo camino que, para muchos, incluye el peligroso cruce por el Tapón del Darién, entre Colombia y Panamá.

Biden, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, acordaron, entre otras medidas finalizar un plan para mejorar la coordinación y “abordar las causas profundas de la migración irregular”, indicó la Casa Blanca, y anunciaron un nuevo centro de apoyo a migrantes en el sur de México, que tendrá apoyo del sector privado.

Los mandatarios de Estados Unidos, México y Canadá concluyeron la cumbre mostrando un frente común para trabajar por la integración de la región a pesar de los desafíos que enfrentan en materia de inmigración, seguridad y economía.

Los puntos clave de la cumbre giraron en torno a mejorar la colaboración entre las tres naciones y el objetivo compartido de una América del Norte más fuerte en materia de energía, el clima y un acuerdo para gestionar las grandes oleadas de migrantes que llegan a la región.

“Los tres somos verdaderos socios”, dijo Biden, añadiendo que sentían “auténtica simpatía” entre sí. “Compartimos una visión común para el futuro, basada en valores comunes”.

López Obrador, por su parte, agradeció a Biden que no construyera “ni un metro de muro”, una indirecta al expresidente republicano, Donald Trump. Y se unió a una de las prioridades de la administración estadounidense: combatir las muertes por fentanilo, una droga que se produce en México, pero todavía no es muy consumida en el país porque para los cárteles es mucho más lucrativo exportarla.

López Obrador también pidió a Biden en que el Congreso estadounidense regularice la situación de los miles de migrantes mexicanos indocumentados que trabajan en sectores en los que los empresarios de EEUU tienen grandes dificultades para encontrar trabajadores.

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