El movimiento, con epicentro en Acapulco, Guerrero, impactó la capital del país en torno a las 21:00 horas.
Aunque hasta el momento las autoridades han descartado afectaciones más allá de los apagones en ciertas alcaldías de la capital, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, informó que se mantienen sobrevuelos para descartar daños y afectaciones.
Por su parte, las imágenes captadas por los internautas lograron percibir destellos de luz en la lejanía, así como apagones en algunos edificios, sin que se observen daños de infraestructura.
Se trata de un fenómeno llamado triboluminiscencia. Son destellos se asocian al sismo a partir de la fricción de las partículas presentes en la corteza terrestre que generan efectos tanto eléctricos como electromagnéticos.
“Las rocas de la corteza terrestre tienden a tener ciertas imperfecciones y al ser sometidas a esta fricción sueltan electrones o cargas eléctricas”, explicó a EFE el académico del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM Esteban Hernández en 2017.
Estos electrones cargados de energía cinética tienden a buscar alguna salida, por lo que, para ello, salen al contacto con la atmósfera.
Al impactar contra la atmósfera, la energía se transforma en energía lumínica, lo que provoca el fenómeno conocido como triboluminiscencia.
Estos fenómenos espectaculares los encontramos habitualmente cuando se registran movimientos telúricos, dijo el investigador, quien aclaró, no obstante, que “existen fuentes no asociadas” al sismo.
“En algunos casos el movimiento telúrico hace oscilar cables y algunas cosas en los postes de luz”, lo que provoca que cuando se produce un cortocircuito, nazca “una chispa muy grande que hace que la luz se manifieste de esta manera”.
El sismo de este martes sucedió exactamente a cuatro años de terremoto en Juchitán, Oaxaca, de magnitud 8.2 grados.
