El banco HSBC ha comprado la subsidiaria británica del Silicon Valley Bank (SVB) tras su colapso, a través de un rescate privado facilitado por el gobierno del Reino Unido y el Banco de Inglaterra, anunció este lunes el Ejecutivo.
Especialistas alertan sobre el riesgo de que al menos otras 10 instituciones financieras enfrenten el mismo problema por la presión ante el incremento de tasas de interés.
La crisis en SVB Financial Group detona incertidumbre sobre el sector financiero ante el escenario de altas tasas “Silicon Valley Bank no estaba bien posicionado para el aumento de las tasas de , lo que provocó pérdidas y un aumento de capital de dilución. Otros bancos muestran banderas rojas similares”, señaló un reporte de Bloomberg.
De ahí que, conforme aumentaron las tasas de interés, algunos bancos se volvieron más rentables debido a que se ampliaron los diferenciales entre lo que ganan en préstamos e inversiones y lo que pagan por la financiación; pero siempre hay excepciones.
“Este episodio hace recordar la crisis financiera de Estados Unidos y genera miedo por la posibilidad de un efecto dominó (riesgo sistémico) en el sistema bancario”, dijo Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base.
La duda es cuántos bancos más están en una posición igual de insostenible y tendrán que vender sus portafolios de renta fija, lo que implica realizar pérdidas. Además; otros bancos que eran acreedores de SVB podrían no recibir su dinero, mencionó la especialista.
HSBC dijo que compraría Silicon Valley Bank UK por una libra.
En un comunicado remitido a la Bolsa de Hong Kong, donde cotiza, el HSBC, el mayor banco de Europa y que opera principalmente en el mercado asiático, estima en unos mil 400 millones de libras (mil 694 millones de dólares, mil 581 millones de dólares) el capital tangible de la filial británica del SVB.
Los clientes y las empresas que tienen depósitos en el SVB UK podrán acceder a ellos de manera normal, indicó el gobierno.
En tanto, en un comunicado, el Banco de Inglaterra señaló que, tras consultar con el departamento del Tesoro y los reguladores del sector financiero, la entidad emisora inglesa “ha tomado la decisión de vender Silicon Valley Bank UK Limited (SVBUK), la filial británica del banco estadounidense, al HSBC UK Bank Plc (HSBC)”.
La lucha del Gobierno de Biden por evitar el contagio financiero de la quiebra del SVB es tanto un intento de proteger una economía resistente pero aún vulnerable como de evitar graves consecuencias políticas.
La rápida actuación puede atemperar la tensión inmediata en los mercados financieros. Pero es demasiado pronto para saber si el Gobierno se verá obligado a tomar medidas más contundentes en medio de la creciente preocupación por la salud del sector financiero. Lo repentino de la crisis está exacerbando la ansiedad desde que SVB quebró, aparentemente de la nada, en 48 horas. Las garantías ofrecidas por la Casa Blanca y la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, de que el sistema bancario en general es sólido, suponen una nueva prueba de credibilidad económica para una administración marcada por su gestión de la alta inflación.
Pero ya estaba estallando un juego político de acusaciones, una señal de cómo un Washington disfuncional y polarizado y un sistema político ya estresado por los acalorados primeros intercambios de una nueva elección presidencial podrían tener dificultades para hacer frente a una crisis financiera realmente amenazadora.
Algunos republicanos acusaron a Biden de desencadenar un gasto multimillonario que provocó una elevada inflación y obligó a la Reserva Federal a adoptar una estrategia de tipos de interés elevados que hizo más vulnerables a algunos bancos. Otros criticaron a las autoridades federales por no haber evitado el colapso de SVB, reavivando una larga disputa sobre el papel del gobierno en la economía.
Cualquier nueva sacudida económica sería un desastre político para una administración ya definida por múltiples crisis, especialmente cuando el presidente se prepara para lanzar su esperada campaña de reelección. Para Biden es crucial controlar rápidamente la situación.
