Los cárteles de la droga “ayudaban en los fraudes electorales”, aseveró el presidente Andrés Manuel López Obrador, al señalar que el mapa delincuencial vigente es heredado. Esto no significa ausencia del Estado o zonas vetadas para la autoridad.
La delincuencia les permitía dorminar regiones y elegir presidentes Municipales, directores de policía para realizar acuerdos que solo permitían florecer a la delincuencia.
El narcotráfico es un problema heredado y durante los dos años y medio de su administración no se han creado nuevos grupos, subrayó en la conmemoración de su tercer aniversario como presidente municipal.
El presidente aseguro que la presencia de carteles no significa ausencia de Estado y que una prueba es que las elecciones se realizaron sin problemas
No obstante, lamentó, algunos medios de comunicación hicieron “alharaca” y aseguraron que México está dominado por los narcos, en un contexto de violencia generalizada, en zonas donde no puede entrar el gobierno.
“Yo recorro todo el país, todo, y sin guardespaldas, y entro a todos lados (…) Hay gobernabilidad en el país”, sostuvo.
El Presidente dijo que hay una relación entre violencia y disputa de plazas. “Pues tiene que ver con los estados con más violencia, aunque hay estados donde funcionan cárteles y no hay tantos homicidios porque no se están enfrentando, hay un cártel que tiene hegemonía y no se están enfrentando.
“Por ejemplo, ahora hay enfrentamientos en Zacatecas, y es eso, entre grupos; no ha dejado de haber enfrentamientos también en Guanajuato y es por lo mismo, son dos o tres que se están enfrentando”, señaló. No ocurre tal escenario en Sinaloa, indicó, pero sí en Sonora y Baja California.
“Entonces, depende. Pero lo que dije ayer y seguramente les dolió, van a tener que ponerse vitacilina, es de que del tiempo que llevamos no se han creado nuevos cárteles, que nosotros heredamos estos cárteles, estos grupos. El cártel de Sinaloa, pues no surgió hace dos años y medio; el Jalisco Nueva Generación tampoco”, agregó, así como el de Guanajuato, Santa Rosa de Lima; el del Golfo, en Tamaulipas, y así otros.
Lamentó que sus adversarios son “muy exigentes”, pero “eran muy serviles y muy afanositos con los otros gobiernos y nunca se hablaba de estos temas”.
El Presidente mencionó que ahora hay una nueva estrategia para disminuir la violencia para evitar asesinatos, sean de ciudadanos o de los propios agresores porque el objetivo es que nadie pierda la vida de ese modo, pero sobre todo atender las causas, a los jóvenes.
Explicó que hay al menos cuatro causas del arraigo de los narcos: abandono al pueblo; la asociación entre autoridades y delincuentes “miren el caso vergonzoso de García Luna, que era el funcionario predilecto de Felipe Calderón”–; su dominio al “nombrar” a alcaldes, jefes policiales, y los acuerdos con los gobiernos estatales.
