Silvano Aureoles no entregará la estafeta gubernamental a Alfredo Ramírez Bedolla, ganador de la elección del pasado 6 de junio.
Aureoles subrayó que la ley no le obliga a estar presente en el relevo institucional y lo más seguro es que no acuda a la ceremonia de cambio de poderes, indicó en conferencia de prensa.
El mandatario apuntó que esperará a los tribunales electorales y confío en que las más de 90 denuncias presentadas sean suficientes para que se anule la denominada narcoelección, donde grupos criminales habrían empujado a Ramírez Bedolla.
El gobernador saliente declaró que en los casi 100 días de gobierno restante encabezará una Cruzada Por La Verdad y La Defensa de la Democracia, pese a que están encima tiempos para arrancar los trabajos de la transición.
El mandatario continúo con las críticas contra Morena de quién dijo, tratara de instalar un nuevo narcogobierno en Michoacán.
Según la ley, el mandato de Silvano Aureoles concluye el 30 de septiembre y el 1 de octubre, el gobernador electo deberá rendir protesta ante la 75 Legislatura.
